Escritura

Durante años escribí sin enseñar nada. La escritura era un territorio privado: diarios, fragmentos, conversaciones conmigo misma que acababan olvidados en libretas, discos duros y mudanzas.

Poco a poco eso cambió.

Empecé a compartir con más intención en redes sociales. En 2025 publiqué “Infierno- Paraíso», un fanzine que funciona como archivo emocional sobre el duelo, la intimidad y las contradicciones afectivas. Ahora estoy escribiendo mi primera autoficción. Y cuando encuentro tiempo, publico en “Tierra y Papel”, mi Substack, donde lanzo reflexiones que no me apetece prostituir en Instagram.