Wtf is Mary Jane?
Durante años en Ámsterdam, casi nadie sabía pronunciar María Eugenia.
Así que acabé siendo Mary Jane. Luego una empresa con ese nombre. En la industria del
cine todavía hay gente que me llama así.
Antes de eso me gradué en Derecho en Madrid, escribiendo una tesina sobre el régimen
jurídico del bienestar animal. Me animaron a seguir por ahí, pero pensé que en España no
tenía ningún sentido. Después acabé Publicidad y RRPP en Holanda, aunque este país se
encargó bastante rápido de hacerme olvidar ambas carreras.
Emprendí de mil maneras: abrí una galería de arte, cociné paellas en museos, produje
eventos imposibles y ayudé a impulsar desde cero un festival de cine español. Pero sobre
todo me volví muy buena en escapar hacia delante.
Contra todo pronóstico terminé volviendo al sur, al lugar donde nací, y empecé a explorar
precisamente aquello de lo que llevaba toda la vida huyendo.
En Málaga me puse a producir cine extranjero mientras seguía acumulando libretas llenas
de notas, diarios y preguntas que no sabía muy bien dónde colocar.
Y entonces apareció la Terapia Gestalt. O quizá me encontró ella a mí. Después de
cruzarme durante un road trip por Portugal con la misma persona en tres pueblos distintos,
acabé sentándome a comer con ella el tercer día y escuchando hablar por primera vez de
algo que, sin saberlo todavía, me iba a cambiar bastante la vida.
En mi formación como terapeuta empecé a entender algo bastante simple: el cuerpo sabe
cosas que la cabeza todavía no puede explicar. Adentrándome en el yoga, la anatomía y
la danza, decidí especializarme en TCI (Terapia Corporal Integrativa).
En mitad de este proceso, decidí mudarme al Cabo de Gata para darle espacio a mi propia
obra, entendiendo que igual llevaba años produciendo películas ajenas para no
enfrentarme a la mía.
Y encontré la casa que llevaba años describiendo en mis diarios.
Desde aquí entendí que el silencio contenía toda la información que llevaba años
buscando fuera. Después del primer año empecé a ver con claridad qué tenía realmente
disponible para poner al servicio de otros.
La escritura siempre había estado ahí. Mucho antes que cualquier título, proyecto o
identidad. Como pura supervivencia. Como la mejor terapia que he encontrado hasta ahora.
Hoy mezclo escritura, cuerpo, cine y acompañamiento creativo, usando la reconexión con
el mundo natural como vía para volver a una misma.
Además de escribir mi propia obra, facilito talleres, acompañamientos individuales y retiros
creativos en el Cabo de Gata. También produzco y dirijo proyectos audiovisuales.
Y sí, también estoy aprendiendo a volver a firmar con mi nombre original.
María Eugenia
Mirada, cuerpo y acompañamiento
El Cine / diarios fílmicos llegaron como una prolongación natural de la palabra. A través de la imagen exploro el tiempo, la presencia y la mirada. Filmar es otra manera de escribir: más lenta, más corporal, más abierta al silencio.
Mi trabajo se apoya también en el Trabajo corporal y Gestalt. Entiendo la creación como una experiencia completa, donde cuerpo, emoción y pensamiento dialogan. Por eso acompaño procesos creativos desde la escucha y el respeto por el ritmo propio.
Lugar, vida y proceso creativo
La Vida y creación en la naturaleza (Cabo de Gata) sostienen mi forma de estar y de trabajar. El paisaje, los ciclos y el silencio influyen directamente en mi mirada y en mis procesos.
Aquí, la creación no se separa de la vida cotidiana. Ambas se atraviesan, se influyen y se transforman juntas, marcando el tempo desde el que escribo, filmo y acompaño.
Cuento con una plataforma híbrida de creación y artesanía
The Dreamer Spot es un espacio donde conviven la artesanía y la expresión artística. Aquí encuentras bolsos kenianos tejidos a mano, junto a fragmentos, películas e historias contadas desde dentro, pensadas para quienes valoran lo hecho con tiempo, mirada y sentido.